miércoles, 17 de septiembre de 2014

Cómo combatir el fundamentalismo en la postura del misionero

Pocas veces me ha ocurrido comprar una novela sólo por el título. Cuando ví la novela de Tabish Khair titulada “Cómo combatir el fundamentalismo en la postura del misionero”, sentí que tenía que comprarla. No podía perderme un libro con ese título.

La novela cuenta la historia de dos amigos que viven en Dinamarca y que por azar conocen a un taxista pakistaní al que terminarán alquilando dos habitaciones. El primer acierto de Khair es haber sabido escoger tres buenos protagonistas. El primero es el narrador, un pakistaní que trata de abrirse paso como escritor. El segundo es su amigo Ravi, un indio atractivo que ha nacido con una flor en el culo y se pasea por el mundo con el aplomo de los que saben que heredarán la Tierra (Jesucristo dijo que los humildes heredarían la Tierra; mientras llega el momento de que se cumpla esa profecía son los hijos de millonarios con buena planta los que la disfrutan). El tercero es Karim, el taxista, un musulmán ferozmente piadoso, con unos comportamientos oscuros que hacen sospechar que oculta algún secreto. 

Por si estos personajes no bastasen, Khair los rodea de toda una serie de secundarios notables, que uno a uno y por sí solos serían merecedores de protagonizar una novela. Está Lena, la turca naturalizada danesa, con la que Ravi vive un intenso romance que acaba como todos los romances intensos, mal. Está la Sra. Marx, una divorciada treintañera y con un hijo, con la que el narrador mantiene un romance menos intenso. Están el Gran Claus y su familia, que encarnan todo el buenismo y la corrección política de los escandinavos… Dado lo difícil que resulta crear buenos personajes, siempre me admiro cuando un escritor dedica tanto esfuerzo extra a retratar a unos cuantos secundarios. Me admiro, pero me encanta cuando lo hace.

El hilo de la novela es la creciente percepción de que hay algo ominoso en la religiosidad de Karim, que acaba desembocando en la sospecha de que podría ser un terrorista fundamentalista. Pero igual que Khair no se conformó con los tres protagonistas e introdujo todo un plantel de buenos secundarios, tampoco se conformó con un solo hilo argumental. Khair también explora lo que significa ser expatriado, sobre todo en una sociedad insípida, que practica el buenismo y la tolerancia (sí, siempre será eso mejor que el racismo, pero también tiene su lado oscuro); reflexiona sobre el amor y la pasión, confirmando lo que siempre he pensado, que una pasión intensa sirve para unos meses, pero que más allá de eso, mejor un amor apañadito y menos fogoso; habla de literatura, de religión… Y lo mejor de todo es que lo hace de una manera desenfadada e irónica, sin pontificar, divirtiendo.

En resumen, una novela a recomendar.

sábado, 13 de septiembre de 2014

¿Será Indonesia el próximo BRICS?


Aunque el Mundial de Fútbol no haya salido del todo bien, la economía china se haya decelerado un poco y la India no acabe de despegar como potencia global, los BRICS siguen siendo muy sexies y el club en el que muchos Estados querrían ingresar. Uno de los que tiene más posibilidades de hacerlo es Indonesia, que además tendría la ventaja de que si ingresase en el club no alteraría mucho la eufonía del nombre: BRIICS. Peor sería que ingresase México, que MBRICS suena a una persona estreñida en el retrete.

Para ver cuán cerca o lejos está Indonesia de ingresar en los BRICS he tomado algunos parámetros y los he puesto en relación con los de los miembros actuales de los BRICS. Por cierto que por falta de tiempo no he podido incluir todos los parámetros que me hubiera gustado, pero creo que con los que aporto, uno puede hacerse a la idea:


Brasil
Rusia
India
China
Sudáfrica
Indonesia
PIB ($)
2.242.854
2.118.006
1.870.651
9.181.377
350.779
870.275
Exports.
244 (20)
515 (9)
313 (17)
2.210 (1)
91 (39)
178 (26)
Imports.
241 (21)
341 (15)
467 (10)
1.950 (2)
105 (32)
178 (26)
IDE
179 (23)
439 (16)
120 (26)
541 (14)
87 (28)
17 (47)
Renta per cápita
11.310
14.818
1.504
6.747
6.620
3.509
Tasa de pobreza
21,4%
11,1%
29,5%
13,4%
23%
12,5%
Índice de desarrollo Humano
0.744 (79)
0.778 (57)
0.586 (135)
0.719 (91)
0.658 (118)
0.684 (108)
Tasa de alfabetiz.
91,3%
99,7%
74,4%
95,1%
93,1%
90,4%
Médicos/ 1000 hab
1,9
4,3
0,7
1,9
0,8
0,2
Penetr.
internet
42,2%
44,3%
10,2%
45,6%
13,9%
22,4%

Algunas observaciones a esta tabla: el PIB está expresado en miles de millones; los datos de exportaciones están expresados en miles de millones y entre paréntesis coloco el ránking que ocupa el país; lo mismo se aplica a los datos de las importaciones y de la inversión directa en el extranjero; la tasa de pobreza la he sacado del Banco Mundial, salvo en el caso de China, que proviene del CIA Factbook, ya que no había datos del BM; en el Índice de Desarrollo Humano coloco primero el índice en sí y entre paréntesis la clasificación global del país en cuestión.

Esta tabla y la siguiente muestran lo variopinto del grupo de los BRICS, donde cabe establecer tres grandes grupos: el grupo de cabeza, China y Rusia; India y Brasil, que en casi todos los parámetros andan a la zaga de los dos líderes, pero que tienen grandes fluctuaciones en su clasificación; finalmente en farolillo rojo que es Sudáfrica, que uno casi se pregunta por lo que hace en ese club que parece que le viene un poco grande.

En lo económico Indonesia está muy rezagada de cuatro de los cinco miembros de los BRICS, pero le da sopas con honda a Sudáfrica, con un PIB que más que dobla el sudafricano y una mayor relevancia que dicho país en el comercio internacional. En todo caso, tanto para Sudáfrica como para Indonesia las materias primas representan una parte relevante de las exportaciones.

En lo que se refiere a los parámetros sociales, Indonesia no se desempeña demasiado mal y en algunos casos sus resultados mejoran los de la India.

Veamos también algunos otros parámetros que indicarían el peso geopolítico de los respectivos países:


Brasil
Rusia
India
China
Sudáfrica
Indonesia
Pobl.
198.292
142.929
1.243.337
1.360.763
52.982
247.954
Km2
8.5157.767
17.098.242
3.166.414
9.572.900
1.221.037
1.904.569
Poder militar
14
2
4
3
41
19
Armas nuclear.
No
No
No
Presup.
Defensa
33.142
76.600
46.000
126.000
4.610
6.900
Tamaño FFAA
328.000
766.000
1.325.000
2.285.000
88.565
476.000
Aparat. F.Aérea
748
3.082
1.785
2.788
213
381
Portaav.
1
1
2
1
0
0
Fragata
10
4
15
45
4
6
Destruc.
0
13
11
24
0
0
Subm.
5
63
17
69
3
2
Tanque
489
15.500
3.569
9.150
191
374
Blindad.
1.332
27.607
5.085
4.788
1.430
1.172
Depend. Import.
petróleo
622.000
8.800.000
2.300.000
5.500.000
355.000
315.000
Reserv. petróleo probs
13.150
80.000
5.476
25.580
15
4.030
Depend.
Import.
Gas nat.
8.170
212.500
21.110
43.000
3.829
47.689
Sit. en NNUU

Miembro perm. CSNU

Miembro perm. CSNU


G-20
Miembro
Miembro
Miembro
Miembro
Miembro
Miembro
Cuota en FMI
1,79
2,50
2,44
4,00
0,78
0,87

Algunas observaciones a esta tabla: La población está expresada en millones; en Poder Militar el número indica el ránking del país. Está sacado de la web www.globalfirepower.com. y en su determinación se han tenido en cuenta hasta 50 indicadores distintos; el presupuesto de defensa se refiere a 2013 y está expresado en millones de dólares; los aparatos en la Fuerza Aérea recogen todos los existentes con independencia de su categoría; la Dependencia de las importaciones de petróleo está expresada en barriles por día y es el resultado de restarle a la cantidad producida de barriles diarios la cantidad consumida. La cifra está puesta en cursiva cuando es negativa; las reservas de petróleo probadas están expresadas en millones de barriles diarios; la Dependencia de las importaciones de gas natural se indican en millones de metros cúbicos y se han calculado de la misma manera que la Dependencia de las importaciones de petróleo.

Las cifras referidas al poderío militar no tienen en cuenta la calidad de los distintos equipos ni la capacitación de los miembros de las FFAA. No obstante, las meras cifras ya nos dan la idea de que Indonesia y Sudáfrica están muy rezagadas de los otros cuatro miembros del BRICS, aunque con Indonesia siempre por delante de Sudáfrica.

En lo que se refiere a presencia internacional, cabría distinguir dos grupos: Rusia y China, que pueden aspirar a jugar un papel internacional; los restantes cuatro países que juegan un papel protagonista en sus regiones, pero tienen un papel menor fuera de ellas. Indonesia, donde tiene su sede la Secretaría General de ASEAN, juega en ésta papel que guarda semejanzas con el de Brasil en Mercosur o el de África en la Comunidad de Desarrollo del Sur de África (SADC). India tiene un papel hegemónico en el sur de Asia, pero es una hegemonía complicada por su pugna con Pakistán y por el dedito que de vez en cuanto mete China en la región.

Si pensamos en la situación geopolítica de los seis países, la posibilidad de hacer comparaciones casi desaparece, de puro variado que son sus situaciones. Rusia controla una gran parte de la masa terrestre de Eurasia, lo que es una fuente de poderío, pero también de debilidad, al tener frontera con varias zonas conflictivas, especialmente en Asia Central. Bueno y también podría decirse que donde no tiene conflicto, ella misma lo crea y si no, que se lo pregunten a Ucrania y a Georgia. Otra debilidad de Rusia es su falta de acceso a mares templados que no se hielen en invierno, aunque parece que, gentileza del cambio climático, esa debilidad va a deshacerse dentro de poco.

China también tiene fronteras conflictivas, pero en menor medida que Rusia. De alguna manera, estar centrada en el extremo de Asia le ofrece una ventaja con respecto a Rusia, al permitirle concentrar más su atención en su vecindario. Si Rusia aspira a encontrar una salida a un mar templado, China aspira a encontrar una salida a un mar abierto. Siente que en la actualidad su salida al Pacífico está constreñida por la presencia de tres aliados de EEUU, Corea del Sur, Japón y Filipinas.

Indonesia tiene una ubicación geoestratégica clave. Es un vasto Estado archipelágico. A su superficie terrestre hay que añadirle 3.200.000 kilómetros cuadrados de océano, que hacen del país el séptimo más grande del mundo, cuando se suman las extensiones marina y terrestre. Indonesia tiene una posición esencial en lo que se refiere al control de las conexiones entre los océanos Pacífico e Índico y en el acceso meridional del Mar del Sur de China. Esa posición geoestratégica tan envidiable, también puede ser una fuente de debilidad si el país carece de una marina lo suficientemente poderosa como para controlar sus mares y costas, lo que parece ser el caso de Indonesia.

La India tiene una situación geoestratégica muy interesante: la orografía y las selvas la protegen por el norte y el este. La única frontera terrestre vulnerable es la del noroeste, que es la que tradicionalmente han utilizado todos los invasores del subcontinente. Y precisamente es en esa frontera donde tiene a Pakistán. Por el centro y el sur, la India no tiene vecinos terrestres, sino solo costas y una gran capacidad de proyección hacia el Índico. Salvo en raros momentos históricos, la India no ha sido una potencia marina. Podría decirse que el poderío naval actual de la India es el mayor que haya tenido nunca desde el tiempo de los cholas en el siglo XI.

Brasil, por su parte, tiene una posición geoestratégica envidiable: fronteras poco complicadas, controla el corazón de Sudamérica y tiene una amplia fachada al Atlántico.

Finalmente, Sudáfrica tiene una posición un tanto marginal, situada como está en la punta del continente africano y controlando el Cabo de Buena Esperanza, que perdió mucha importancia después de que se abriera al tráfico el Canal de Suez.    

En resumen, de los BRICS, Brasil es quien tiene una posición geoestratégica óptima. Rusia, China e Indonesia tienen posiciones en las que las ventajas resultas contrapesadas por los inconvenientes y Sudáfrica tiene una ubicación un tanto marginal.


Teniendo en cuenta todo lo anterior, la pregunta que me hago no es tanto si Indonesia será el próximo BRICS como ¿qué coño hace Sudáfrica en ese grupo? En prácticamente todos los indicadores que he escogido, Sudáfrica está a la cola y en algunos casos por bastante diferencia. La única explicación a su presencia en el grupo es que apetecía tener un país africano y Uganda no daba la talla.