martes 31 de julio de 2007

Los 8 memes de Tiburcio Samsa

JdJ (www.historiasdehispania.blogspot.com) me ha desafiado a que revele mis ocho memes. Un meme es la unidad mínima de información cultural relevante, según me informa JdJ. Eso sí, JdJ, escéptico como de costumbre, sospecha que meme es más bien una contracción de memez. Por ahí me ha pillado.

Escribo novela y lo más difícil no es inventarse a un personaje con complejo de Edipo que es homosexual y lo ignora. No. Lo más difícil es inventarse esas pequeñas manías que dan realidad a los personajes. En el fondo son esas pequeñas memeces las que nos definen como seres humanos y las que nos hacen tan entrañables.

Acato la petición de JdJ y hago públicas 8 memeces que me caracterizan:

1. Soy adicto a la página web www.opuslibros.org, en la que escriben personas que pasaron por el Opus Dei. La página incluye testimonios personales que ponen los pelos como escarpias, sesudos comentarios sobre Derecho Canónico, observaciones teológicas y los escritos de un genio de la literatura humorística, que aún no ha sido descubierto por ninguna editorial, Satur.

2. Soy la única persona que conozco que piensa que "La fiesta del chivo" de Vargas Llosa es una novela muy mala.

3. Una de mis aficiones favoritas son los juegos de guerra. Me divierte ver cómo mis Pánzers avanzan por las estepas rusas o cómo los germanos asaltan mis fortificaciones renanas. Y no, no me dedico a esta afición para aprender Historia. Simplemente me gusta.

4. Me gustan los idiomas. Hablo tres, leo otro y aún hay un quinto en el que me defiendo en los mercadillos asiáticos. Me divierte enumerar los idiomas que alguna vez empecé a estudiar y que fui abandonando por una serie de motivos tan inconsistentes como aquéllos por los cuales había empezado a estudiarlos en primer lugar: alemán, árabe, aymara, chino, serbio, tagalog y tibetano.

5. Mi inocencia infantil era tan grande que en cierta ocasión pregunté en clase de Religión lo que quería decir "actos impuros". En honor al profesor, debo decir que me dio una respuesta clara y que me enteré finalmente.

6. Hubo un tiempo en el que me dediqué a echar las cartas del tarot y no era malo. Lo utilizaba como táctica para ligar. Aunque el interés por el ligue nunca lo he perdido del todo, hace años que el tarot dejó de interesarme por completo.

7. Mi cultura musical es casi nula: confundo a Bruce Springsteen con Eric Clapton y no distingo en absoluto a Christina Aguilera de Jennifer López.

8. Empecé este blog en parte para superar un bloqueo de escritor, ya que no conseguía continuar la novela que tenía entre manos. Lo malo es que ahora no sé cómo parar.

Desafío a Mariana de "Otras hierbas" a que revele sus 8 memes.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues entonces te interesará esto, que desmitifica bastante las trolas y exageraciones: Críticas al Opus Dei: una respuesta personal.

Tiburcio Samsa dijo...

Puede que en opuslibros.org exageren en alguna ocasión, pero hay que ser muy contumaz para llevar seis años mintiendo. Los mentirosos no suelen ser tan constantes. Se cansan antes. Por eso les doy mi voto de confianza.

En todo caso, consultaré la página que me recomiendas.

Anónimo dijo...

No te molestes en consultarla. Es una pagina del propio opus para mejorar su imagen y contrarrstar las crticas

Mariana dijo...

Lo que hace una por no currar en agosto...

Anónimo dijo...

Lo de Vargas Llosa es porque no surgió el tema el otro día, en casa de nuestro amigo común, creo que era a finales de julio, y mira que hablamos de cosas. No me gustó nada, nada, nada la fiesta del chivo. Aprovecho para decirte que estoy disfrutando un montón con tu blog. Un beso, Isabel

Tiburcio Samsa dijo...

Isabel, si después de lo que acabas de confesar sobre "La fiesta del chivo", me dices que cada sábado te reúnes con amigos para recrear batallas napoleónicas, tendré que reconocer que me he encontrado con mi alma gemela.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Pues no, te aseguro que eso no. Sin embargo el libro que me recomendaste de Walpola Rahula me ha gustado muchísimo. Todo un hallazgo. Isabel

Tiburcio Samsa dijo...

Me alegro. Cuando recomiendo ese libro hago un poco de trampa. El libro es magnífico, pero árido. Si un principiante lo lee y no pierde el entusiasmo por el budismo, para mí es un indicio de se ése es su camino.