miércoles 23 de abril de 2008

Cosas que no quieres oír...

Cosas que no quieres oír cuando te acaban de ofrecer un contrato para trabajar en Japón:

- Es el país con el mayor índice de suicidios del mundo. Una de las modas es suicidarse con gente a la que has conocido por internet y que está igualmente interesada en una salida rápida de este mundo.

- No hay que pensar en Tokio como en una ciudad, sino como en una conurbación de cuatro ciudades en la que viven 35 millones de habitantes.

- Es posible comprar ropa interior femenina usada. Es una alternativa barata para hacerle un regalo a tu mujer, aunque atente a las consecuencias luego.

- El 25% de las parejas casadas no hicieron el amor el año pasado. Ignoro en cuántas de esas parejas el marido le había regalado ropa interior usada a la mujer.

- El idioma japonés ha inventado términos específicos para designar a las personas que mueren por agotamiento causado por el exceso de trabajo y a quienes se encierran en su casa por temor a salir a la calle y hacer frente a una sociedad ultracompetitiva.

- El ritmo de vida del “sarariman” (traducción japonesa de “salary man”) es: trabaja, trabaja, trabaja, bebe, caete en redondo y vuelta a empezar.

- Es el país que inventó el tamagochi, única posibilidad de tener una mascota, aunque sea virtual, cuando se vive en un apartamento mínimo.

- El gobierno japonés ha designado al personaje de comic Doraemon embajador para la promoción de los dibujos de animación japoneses. Acepto que en el futuro las nuevas tecnologías me puedan robar mi trabajo, pero que me lo robase el Pato Donald…

3 comentarios:

maraña dijo...

Virgen santa, espero que lo de Doraemon sea broma porque es repulsivo.

Ah, y cuando vengas de visita no me traigas unas bragas de regalo, eh.

Chiki

Andres dijo...

Capitalismo samurai, empleos camikazes, tradicionalismo recalcitrante, desvirtualizacion de la escala humana, y sin embargo sigue siendo una cultura con un magnetismo vibrante, con un extraño atractivo pueril y melancolico

Tiburcio Samsa dijo...

Es cierto que es una cultura con atractivo, pero cuando me surgio la oportunidad de ir alli a trabajar, peso lo otro mucho mas.